LA PARADOJA DE LA ABUNDANCIA

Por qué más es menos.

 

Mi hermana y su marido se han comprado un piso en construcción. Desde entonces ya no podemos hablar con ello con normalidad. Desde hace dos meses todo gira en torno a los acabados del baño. Se puede elegir entre cerámica, granito, mármol, metal, piedra artificial, madera, cristal y diversas tarimas. Pocas veces he visto a mi hermana sometida a semejante suplicio. La oferta es demasiado grande!», dice, se echa las manos a la cabeza y vuelve a inclinarse sobre el catálogo de muestras de baldosas, su compañero inseparable.

 

He contado y consultado. La tienda de alimentación de mi barrio ofrece 48 tipos de yogur, 134 vinos tintos diferentes, 64 tipos de productos de limpieza, en total 30.000 artículos. En la librería virtual Amazon hay dos millones de títulos disponibles. Para la gente de hoy en día hay disponibles más de quinientos cuadros clínicos psicológicos, miles de profesiones diferentes, cinco mil destinos turísticos y una ilimitada diversidad de estilos de vida. Nunca hubo más variedad. Cuando era pequeño, había tres tipos de yogur, tres canales de televisión, dos iglesias, dos clases de queso (Tilsit picante o suave), un tipo de pescado (trucha) y un modelo de teléfono (ofrecido por el servicio suizo de correos). La caja negra con el disco de marcado no podía hacer más que llamar por teléfono y eso era suficiente entonces. Quien ahora entra en una tienda de teléfonos móviles teme ahogarse en una avalancha de modelos y tarifas. Es más, la abundancia es la medida del progreso. La abundancia nos diferencia de la Edad de Bronce. La abundancia proporciona más bienestar. Sin embargo, hay un límite en el que la sobreoferta te hace infeliz. El término especializado para esto es la -paradoja de la abundancia (paradox of choice) En su libro Por qué más es menos, el psicólogo estadounidense Barry Schwartz lo explica. Hay tres motivos. Primero, una gran variedad conduce a una parálisis interna. Un supermercado dispuso veinticuatro variedades de confitura para probar. Los clientes podrán probar a discreción y comprar los productos con descuento. Al día siguiente el supermercado realizó el mismo experimento con solo seis variedades. Resultado? Se vendió diez veces más confitura que el primer dia. Por qué? Ante una gran oferta, el cliente no puede decidirse y, por tanto, no compra nada. Se repitió la La prueba se volvió a hacer repetidas veces con diferentes productos, y el resultado siempre fue el mismo.

 

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